El activismo también se exilia

Laboratorio de Paz y Náufrago de Ítaca presentan dos publicaciones que combinan testimonios y datos para comprender qué ocurre con quienes continúan defendiendo derechos, informando, investigando y organizándose después de haber tenido que abandonar su país por razones forzadas.

(Caracas, 24 de septiembre 2026). Irse de un país no necesariamente significa abandonar las causas por las que se trabajaba. Esa es una de las ideas que atraviesa dos nuevas publicaciones que buscan abrir una conversación sobre una dimensión particular de los procesos de desplazamiento forzado: el exilio activista.

Laboratorio de Paz y Náufrago de Ítaca Ediciones presentan simultáneamente “Latiendo lejos de casa”, un libro que reúne testimonios vinculados con el exilio activista de Venezuela, Cuba y Nicaragua y, por otro lado“Seguir. Pertenecer. Reconstruirse. Sostenerse. Reencontrarse. Lo que el exilio activista puede enseñarnos sobre Venezuela”, un informe de Laboratorio de Paz basado, entre otras fuentes, en un sondeo exploratorio realizado a 39 periodistas, personas defensoras de derechos humanos, activistas e investigadores venezolanos que viven en el exilio.

Las dos publicaciones parten de la misma inquietud: ¿qué ocurre con el activismo cuando tiene que continuar lejos del país?

37 de 39 continúan

Uno de los principales hallazgos del informe ofrece una primera respuesta. 37 de las 39 personas consultadas (94,9 %) continúan desarrollando actividades relacionadas con el periodismo, la defensa de los derechos humanos, el activismo o la investigación sobre Venezuela, pese a encontrarse fuera del país.

Pero continuar no significa hacerlo en las mismas condiciones. Las respuestas recogidas por Laboratorio de Paz describen dificultades para reconstruir redes profesionales, precariedad, búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento y, en algunos casos, la necesidad de combinar el activismo con otros trabajos. El informe resume esa experiencia en una idea: lo que permanece no son necesariamente las condiciones para realizar el trabajo, sino la decisión de seguir haciéndolo.

La investigación aborda además los costos personales del exilio, la reconstrucción de redes de apoyo, el sentido de pertenencia y las condiciones que las personas consideran necesarias para un eventual regreso a Venezuela. Entre otros resultados, 84,7 % señaló haber experimentado frecuentemente o algunas veces episodios significativos de ansiedad, depresión o crisis emocional desde su salida del país, mientras solo 30,8 % afirma haber construido redes sólidas de amistad o apoyo en su país de acogida.

Las historias detrás de la experiencia

Mientras el informe intenta reconocer patrones en la experiencia venezolana, “Latiendo lejos de casa” se aproxima al exilio desde el testimonio.

El libro reúne voces de activistas y personas defensoras de derechos humanos obligadas a reconstruir sus vidas fuera de sus países. Sus relatos hablan de miedo, despedidas e incertidumbre, pero también de solidaridad, reconstrucción y de la persistencia del compromiso con la democracia, la justicia y los derechos humanos.

La publicación, compilada y editada por Rafael Uzcáteguiy con prólogo de Luz Mely Reyes, incluye textos de Ana Milagros Parra, Rogmy Armas, Luana G, Griselda Colina, Ayrton y Henry Pérez, Yonaide Sánchez Ferrer, Haydee Castillo, Hilda Landrove, Rafael Uzcátegui y otros autores.

Una experiencia particular, no una jerarquía del exilio

Hablar de exilio activista no pretende establecer que esta experiencia sea más importante, más difícil o más legítima que otras formas de migración o exilio. El propósito es otro: comprender qué sucede cuando personas cuya trayectoria estaba vinculada con la defensa de derechos humanos, el periodismo, la investigación o el activismo deben reconstruir su vida en otro país y, al mismo tiempo, intentan mantener su relación con las causas, comunidades y redes con las que trabajaban.

El propio informe advierte que no pretende representar la experiencia de todas las personas venezolanas que viven fuera del país ni ofrecer una explicación definitiva del exilio venezolano. Busca comprender una experiencia específica y contribuir a generar nuevas conversaciones entre quienes permanecen dentro de Venezuela y quienes viven fuera.

Pensar el exilio también desde el futuro

Las publicaciones proponen, además, mirar el exilio no únicamente como una historia de pérdida. El informe plantea que las personas que se encuentran fuera del país conservan experiencias, conocimientos, capacidades y redes que pueden contribuir a una eventual reconstrucción democrática, social y cultural de Venezuela, incluso en aquellos casos en los que no exista un retorno definitivo.

En ese sentido, la pregunta no es solamente quién regresará, sino cómo reconstruir los vínculos entre quienes están dentro y fuera y cómo incorporar esas capacidades dispersas a un futuro proceso de democratización.

Disponibilidad

El informe “Seguir. Pertenecer. Reconstruirse. Sostenerse. Reencontrarse. Lo que el exilio activista puede enseñarnos sobre Venezuela” estará disponible para descarga gratuita a través de Laboratorio de Paz.

Latiendo lejos de casa es publicado por Náufrago de Ítaca Ediciones. La edición digital (PDF + Epub) tendrá un precio de US$10 y la edición física estará disponible,inicialmente, en Ciudad de México.

Los medios de comunicación, periodistas, reseñistas e investigadores interesados pueden solicitar ejemplares digitales de cortesía de ambas publicaciones, así como entrevistas con sus responsables y autores.

 

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