Laboratorio de Paz presenta Inquebrantables: Violencia contra las mujeres en la política venezolana, una investigación en la que 87% de las mujeres consultadas considera que las principales decisiones dentro de las organizaciones políticas siguen siendo tomadas por hombres.
Caracas, 29 de septiembre de 2026.- Laboratorio de Paz presenta en Caracas “Inquebrantables: Violencia contra las mujeres en la política venezolana”, una investigación basada en entrevistas semiestructuradas y cuestionarios aplicados a 23 mujeres con experiencia de participación en organizaciones partidistas.
El estudio identifica patrones recurrentes de violencia, discriminación y exclusión que afectan sus trayectorias políticas, personales y familiares.
La investigación aparece en un momento en el que Venezuela vuelve a discutir sobre libertades políticas, participación, diálogo y reconstrucción institucional. Para Laboratorio de Paz, cualquier proceso de democratización debe ir más allá de recuperar libertades restringidas: también debe garantizar que puedan ejercerse en condiciones de igualdad.
Mujeres presentes, hombres decidiendo
Uno de los principales hallazgos de Inquebrantables muestra una distancia importante entre participar en política y ejercer poder real.
Aunque 52,2% de las consultadas afirmó participar actualmente en espacios de toma de decisiones, 87% considera que las decisiones más importantes dentro de sus organizaciones siguen siendo tomadas principalmente por hombres.
Además, 69,6% ha observado o experimentado situaciones en las que las decisiones se construyen en espacios informales a los que las mujeres tienen acceso limitado o inexistente. Solo 13% considera que las propuestas formuladas por mujeres son incorporadas frecuentemente a las decisiones finales.
Otro dato resulta revelador: 91,3% considera que las mujeres deben demostrar más méritos que los hombres para acceder a cargos.
Entre los obstáculos mencionados aparecen la preferencia por candidatos hombres, la falta de apoyo, los procesos poco transparentes y la centralización de las decisiones.
La democratización también debe ocurrir dentro de los partidos
La investigación advierte que la violencia contra las mujeres en política no puede explicarse únicamente como consecuencia de la represión estatal o de la crisis democrática.
Las participantes describieron experiencias de vigilancia, amenazas, intimidación y deslegitimación pública, pero también prácticas de discriminación, exclusión y subordinación dentro de las propias organizaciones políticas.
Por ello, el informe sostiene que cualquier proceso de reconstrucción democrática deberá enfrentar simultáneamente las restricciones al espacio cívico y las desigualdades existentes dentro de la cultura política venezolana.
“Si Venezuela está comenzando nuevamente a discutir sobre diálogo, libertades políticas y reconstrucción institucional, este es también el momento para preguntarnos qué democracia queremos construir. Recuperar derechos y libertades debe significar también transformar las prácticas que durante décadas han limitado la participación política de las mujeres”, señaló Laboratorio de Paz.
Una lotería para reconocer violencias normalizadas
Junto con el informe, Laboratorio de Paz presenta la “Lotería de las violencias contra las mujeres en política”, una herramienta pedagógica que convierte distintas manifestaciones de violencia política basada en género en cartas que permiten identificarlas, nombrarlas y conversar sobre ellas.
La iniciativa busca contribuir a desnaturalizar prácticas de exclusión, hostigamiento, descalificación e invisibilización que muchas veces han llegado a percibirse como parte habitual de la actividad política.
Una agenda para la reconstrucción democrática
Inquebrantables propone incorporar la perspectiva de género en los procesos de reforma institucional, justicia transicional y reconstrucción democrática.
Entre sus recomendaciones plantea avanzar hacia mecanismos de paridad y alternabilidad electoral, así como promover dentro de los partidos protocolos contra la violencia política basada en género, mecanismos seguros de denuncia, procesos transparentes para seleccionar candidaturas y una mayor presencia de mujeres en posiciones reales de dirección y toma de decisiones.
Para Laboratorio de Paz, la recuperación del espacio cívico y la igualdad política de las mujeres deben formar parte de una misma agenda de democratización.
“Una apertura democrática no debería medirse solamente por quién puede regresar al país, qué medios vuelven a estar disponibles o quién se sienta en una mesa de diálogo. También debe medirse por quién puede hablar, organizarse, participar y decidir en igualdad de condiciones. Sin mujeres con capacidad real de ejercer poder, la democratización venezolana estará incompleta”.
