Laboratorio de Paz suscribe, junto a más de 95 organizaciones de la sociedad civil y de la diáspora venezolana, un pronunciamiento que plantea la necesidad de garantizar el derecho a la identidad, el acceso efectivo a los servicios consulares y la participación política de los venezolanos que viven fuera del país.
El documento sostiene que no es posible consolidar una transición democrática ni avanzar en la reinstitucionalización de Venezuela dejando fuera a millones de ciudadanos que viven en el exterior. Por ello, las organizaciones solicitan que la participación política de la diáspora sea incorporada desde la primera fase de cualquier cronograma y no como un ajuste tardío.
Millones de venezolanos con enormes barreras para participar
Cerca de 7,8 millones de venezolanos viven fuera del país y casi 5 millones serían mayores de edad, una población equivalente a aproximadamente una cuarta parte del Registro Electoral nacional.
Sin embargo, para las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 apenas 69.211 personas en el exterior quedaron habilitadas para sufragar, equivalente al 1,4 % de la población venezolana adulta estimada fuera del territorio nacional.
El pronunciamiento identifica entre los principales obstáculos las restricciones para acceder al Registro Electoral, la exigencia de requisitos que exceden lo establecido en la legislación, las dificultades para obtener documentos de identidad y una infraestructura consular y electoral insuficiente frente al tamaño actual de la diáspora.
Derecho a la identidad y servicios consulares
Las organizaciones proponen ampliar y fortalecer la red consular de acuerdo con la distribución territorial y las necesidades actuales de la población venezolana en el exterior.
Entre las medidas planteadas se encuentran la apertura y fortalecimiento de consulados, la creación de mecanismos de atención consular itinerante, la posibilidad de expedir y renovar la cédula de identidad en el exterior y la creación de una plataforma digital única que facilite los trámites consulares.
También se propone reconocer documentos vencidos para determinados procedimientos y reducir las barreras burocráticas y económicas que actualmente dificultan el ejercicio del derecho a la identidad.
Un Registro Electoral accesible y permanente
El pronunciamiento solicita abrir el Registro Electoral en el exterior a la brevedad posible y mantenerlo funcionando de manera continua hasta el corte del padrón electoral, en lugar de limitarlo a jornadas breves y excepcionales.
También propone admitir distintos documentos migratorios que acrediten la permanencia legal en los países de residencia, establecer requisitos uniformes para todas las sedes consulares y publicar con suficiente anticipación las sedes, horarios, requisitos y cronogramas.
Además, plantea avanzar hacia mecanismos que permitan realizar en línea la inscripción y actualización del Registro Electoral.
Infraestructura electoral proporcional a la diáspora
Las organizaciones consideran necesario adecuar la infraestructura electoral al número y distribución de venezolanos residentes en cada país.
Entre las propuestas se encuentra habilitar puntos adicionales y móviles de inscripción y votación en escuelas, universidades, espacios comunitarios u otros lugares que puedan utilizarse mediante acuerdos con los Estados receptores.
También se plantean mecanismos alternativos para aquellos países donde no existan servicios consulares operativos, así como garantías de observación, escrutinio público y publicación de resultados desagregados en las mesas electorales del exterior.
Garantías para participar y retornar sin miedo
El documento plantea garantizar la no persecución política para el retorno de activistas, personas defensoras de derechos humanos y otros integrantes de la diáspora que quieran regresar a Venezuela.
El objetivo es que puedan hacerlo sin riesgo de detenciones arbitrarias, imputaciones, retención de documentos o represalias, acompañado de mecanismos independientes de verificación.
Incorporar a la diáspora a la reinstitucionalización
Las organizaciones también solicitan que, durante una futura etapa de reinstitucionalización, sean revisadas las normas que restringen la participación política de la diáspora frente a la nueva realidad demográfica venezolana.
Entre los asuntos que proponen discutir se encuentran la participación electoral más allá de las elecciones presidenciales y la eventual creación de una circunscripción del exterior con representación parlamentaria propia.
Desde Laboratorio de Paz consideramos que la reconstrucción democrática de Venezuela también debe reconocer a quienes hoy viven fuera de sus fronteras.
El derecho a la identidad, a la participación política y a mantener una relación efectiva con las instituciones del Estado no desaparece con la migración.
La diáspora venezolana también es ciudadanía y debe formar parte de cualquier proceso de reinstitucionalización y reconciliación nacional.
