Este 28 de julio de 2024, se realizarán elecciones presidenciales en Venezuela, un proceso comicial desigual, adverso y no competitivo, en el que las autoridades han reiterado el uso abusivo de poder y sus recursos, la persecución, la intimidación y el miedo. Sin embargo, los obstáculos no han disminuido el deseo de nuestra ciudadanía de participar y ser protagonistas en el deseo compartido de un cambio positivo y pacífico para el país.
En el Laboratorio de Paz estamos convencidos que solo puede haber democracia si existe el disfrute pleno de los derechos humanos y las libertades, sin discriminación ni exclusión para nadie. Venezuela ha experimentado cómo el debilitamiento de su institucionalidad democrática, la ausencia de la división de poderes, el cerco al espacio cívico y la falta de estado de derecho, ha incidido directamente en el deterioro de la calidad de vida de la población. Regresar a la democracia, y al cumplimiento estricto de la Constitución, será el primer paso para superar las diatribas ajenas a nuestras urgencias y necesidades, iniciar un camino de respeto, reconocimiento y compromiso para generar oportunidades y garantizar derechos para todos y todas. Los desafíos que implican la reconstrucción estructural del país los asumimos, también, de manera entusiasta, comprometida y participativa.
Reconocemos la nobleza y la valentía del liderazgo político que a pesar de todas las inhabilitaciones, trabas y dificultades han mantenido el precepto de la unidad y la defensa del camino pacífico del derecho a elegir y ser elegido. Destacamos y honramos el coraje de la población dentro y fuera del país que, a pesar de todas las intimidaciones, de la persecución, las limitaciones, y la huella del dolor ha expresado de diferentes maneras su voluntad por un mejor mañana. Un pueblo que pondrá su lo mejor de sí y de todo lo que esté a su alcance para expresar su esperanza de futuro mediante el ejercicio ciudadano, pacífico de su derecho al sufragio. Exigimos a las diferentes instituciones del estado, así como a las Fuerzas Armadas Nacionales, el respeto irrestricto a la expresión de la soberanía popular.
Un triunfo de la democracia frente al autoritarismo permitiría un comienzo de reinstitucionalización y redemocratización fundamental que permitirá incrementar las libertades cívicas, prácticas más cónsonas con los derechos humanos, transparencia, un proceso de sanar con restauración y con verdad, justicia y no repetición. Reconstruirnos con un compromiso con la no discriminación, no revanchismo, en una visión compartida de futuro con dignidad para todas las personas. Venezuela es un país donde está todo por hacer, empezando por su propia versión de la transición democrática con justicia, con dignidad y sin exclusión.
Es la hora de la sociedad civil en su conjunto para avanzar hacia la extensión de las libertades y de la vida en paz, sin violencia, sin enemigos, sin persecución, sin militarización de lo social y del pensamiento. Está en juego la esperanza, tenemos el más grande reto de la última década por las generaciones futuras para nuestro país. El futuro del país y de la región tendrá el 28 de julio como un hito de nuestra transición en paz y a la venezolana.
Gloria al bravo pueblo: Mañana Domingo 28 de julio, la participación masiva, con conciencia y entusiasta de los electores y electoras hará posible el regreso a la democracia en Venezuela.
Laboratorio de Paz
Caracas 27 de julio 2024
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